La huella de Montessori en Mansilla
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La huella de Montessori en Mansilla

martes 11 de abril de 2017, 16:24h
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En Saulo Matute Montessori confluyen las familias de Ana María Matute y de la italiana Maria Montessori

Matute Montessori, dos apellidos que individualmente impresionan por el legado que sus ancestros han dejado en el ámbito de la literatura y la educación. Y ambos confluyen en un vecino de Mansilla de la Sierra: Saulo Matute Montessori (también en su hermano Pelayo, que vive en Canadá). Sobrino de Ana María Matute y bisnieto de la famosa Maria Montessori, Saulo reside desde hace tres décadas en La Rioja y desde hace cinco años, de forma continua, en el pueblo del que descendía su línea paterna. «Acompleja tener a dos mujeres de esta envergadura mundial en tu entorno. Es difícil encontrar a dos personas tan relevantes en sus materias que confluyan en una familia», admite.

Sin embargo, casi nadie es consciente de que en él se fusionan dos linajes de tal renombre. «La gente no se percata del tema, ahora que Montessori parece que está más de moda y comienza a conocerse más en España hay quien se da cuenta. Por ejemplo, hace poco un forestal al hacerme una ficha se sorprendió y me dijo si tenía algo que ver con la auténtica Montessori», relata divertido. Y tiene mucho que ver: es bisnieto de quien desarrolló el método pedagógico al que hoy da nombre, aunque nunca la llegó a conocer porque ella murió en 1952 en Holanda, seis años antes de que él naciera.

Habitante del mundo

La vida de Saulo, la de toda su familia en general, tiene retazos de novela: idas, venidas, viajes a ultramar... Para finalmente asentarse junto a su mujer Sylvia en un pueblo de la sierra riojana, donde entre semana, en esta época del año, los vecinos casi no llegan a la veintena. Donde sus tres burritos distinguen su voz cuando pasan cerca de su pasto. Donde sus tres perros saltan con locura cuando se acerca. Donde las vacas se aprovisionan de alimento al caer el sol en los laterales de la angosta y serpenteante carretera... Y eso que Saulo, traductor e intérprete, cuenta en su nómina de lugares de residencia con variedad de localizaciones y múltiples anécdotas que se aturullan cuando trata de narrarlas. «Con apenas cuatro años viajé en moto desde París hasta La Rioja, atado a mi padre con un cinturón», recuerda.

«A mí me encanta vivir en Mansilla, he residido en ciudades grandes, en Madrid, un año en París, en Canadá en Quebec y en Toronto, en Amsterdam... Ahora gracias a internet puedo desarrollar mi trabajo de traducción desde aquí», reconoce Saulo.

Pero si algo despierta la curiosidad es conocer cómo la nieta pequeña de Maria Montessori, su madre Renilde, acabó ligada a Mansilla hasta tal punto de ser enterrada allí en 2012. «Mi madre compartió vivencias con su abuela Maria en Barcelona y fue en esta ciudad donde conoció a mi padre (José Luis Matute) quien repartía su lugar de residencia entre Madrid, Barcelona y Mansilla por el trabajo de mi abuelo; mi familia paterna descendía de Mansilla», explica. Después, al casarse con el médico endocrino José Luis Matute, hermano de la escritora Ana María, Renilde acudía a Mansilla de vacaciones. «Le encantaba este lugar; además la gente del pueblo le hizo sentirse muy en casa».

Su madre, la continuadora

Entonces surge otra duda, ¿continuó Renilde el legado de su abuela? «Inicialmente ella se dedicó a otras tareas, de hecho cuando yo era pequeño trabajaba en Madrid para una productora de cine, Bronston, que hizo por ejemplo la película '55 días en Pekín'; incluso nos fuimos a París por su trabajo», relata. Después, por diversas circunstancias, la familia decidió emigrar, pasando por Holanda, para acabar en Canadá. «Mi madre hizo el curso Montessori en Washington y comenzó de profesora en Toronto, aunque ella siempre había estado en contacto con el sucesor del método: mi abuelo Mario Montesano-Montessori (que mantuvo el apellido Montessori porque Maria fue madre soltera y fusionó el de ambos padres; posteriormente Renilde se quedó solo con Montessori)», precisa Saulo.

A partir de ahí Renilde fue evolucionando hasta convertirse en formadora de profesores Montessori. «Luego pasó a ser secretaria general de la Associatión Montessori Internacional (AMI) para posteriormente ser presidenta hasta 2004 de dicha institución que tiene sede en Holanda», apunta el bisnieto de la doctora y pedagoga italiana.

«Mi madre impulsó el movimiento Montessori en el mundo y fue una gran divulgadora de los principios de este sistema pedagógico», subraya Saulo Matute Montessori y añade: «uno de sus principales legados fue la ONG Educateurs Sans Frontières, a través de la que junto a AMI buscaba trabajar por la paz a través de la educación».

Con este bagaje histórico a sus espaldas, pensando que su tía Ana Mari, como la llama él, es una de las escritoras más destacadas del siglo XX y su bisabuela Maria es parte de la historia, cabe hacer la pregunta maldita... «No puedo elegir entre una y otra, eso no estaría bien. Pero objetivamente creo que mi bisabuela ha cambiado la historia de la pedagogía y la educación. Su método ofrece una forma diferente, su relevancia es mayor», admite.

Su casa es una especie de museo que permite ir enlazando una historia con otra hasta casi perder el inicio y el final. Recipientes de la India de cuando su abuelo Mario y su bisabuela Maria, incluso su madre Renilde, pasaron la Segunda Guerra Mundial en territorio indio; una tabaquera de madera de su bisabuela; un libro de Psico Aritmética escrito por Maria Montessori en 1939; retratos... Y él, sin continuar el legado. «He formado parte de la Asociación Montessori y ahora estoy en la Fundación que apoya a los formadores de formadores; pero no me he dedicado a ello. Aun así estoy atento a lo que se hace, en unos casos bien, como el colegio de Logroño, y en otros no tanto, hay mucho intrusismo», concluye.

Fuente:http://www.larioja.com/culturas/201703/26/huella-montessori-mansilla-20170326001058-v.html

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